EL CARÁCTER MIXTO
El Derecho Humano proclama que la mujer y el hombre son iguales, condición indispensable para toda sociedad de progreso y garantía de equilibrio y desarrollo armónico para las generaciones futuras.
EL SER INTERNACIONAL
Sin distinción de nacionalidades, etnias, culturas ni religiones, los francmasones y francmasonas del Derecho Humano están unidos por un mismo ideal y conciben al ser humano en su globalidad, prescindiendo de los particularismos que encierran los gérmenes de la segregación, de la exclusión y de la barbarie.
En este sentido hay que destacar que El Derecho Humano es la única orden masónica mixta, la única que se dedica a todos los seres humanos sin exclusión. El resto de obediencias masónicas están al servicio de algunos grupos sociales o geográficos de la Humanidad. Así, la mayoría de Obediencias son nacionales y se dedican, con prioridad, a las cuestiones de su país.
LA CONTINUIDAD INICIÁTICA
En El Derecho Humano trabajamos el Rito Escocés Antiguo y Aceptado con sus 33 grados. Con ellos, se indica el nivel masónico alcanzado.
Todas las obediencias masónicas no trabajan el mismo rito, ni están organizadas como El Derecho Humano que agrupa en una misma estructura a todos los talleres de cualquier grado.
Ha pasado más de un siglo desde que nació El Derecho Humano y las palabras de Georges Martín, fundador del mismo, siguen de plena actualidad:
La Francmasonería Mixta no se trata de un nuevo culto sino de una filosofía humanista que pretende impregnar sus valores en el terreno social. El Derecho Humano, la paz entre los pueblos de toda la tierra, la Libertad, la Igualdad, la Fraternidad: he ahí los preceptos de la Francmasonería Mixta que darán a luz a la justicia, la tolerancia y la solidaridad.